una ruta por el sur de la provincia de Soria

El sur de la provincia de Soria es un gran desconocido, a pesar de ser una zona en la que  se encuentran numerosos monumentos, mucha historia y una naturaleza espectacular, muy propicia para hacer rutas en bicicleta (favorecidas por los caminos de la concentración parcelaria) y andando. Es, asimismo, un sitio excelente para observar animales salvajes. 

La ruta mejor para entrar es la carretera que une Sigüenza con Berlanga de Duero (sucesivamente carreteras CM 110; GU 170; S0 152).  La carretera es bonita, aunque hay que conducir con precaución porque es estrecha y con muchas curvas. Afortunadamente, ha sido arreglada en los últimos tiempos. Es una carretera para admirar un paisaje cambiante y que permite ver páramos, bosques de encinas, zonas de chopos y áreas de cultivo.

Os dejo una reseña de lugares que conviene visitar: Rello, Caltojar, Atalayas árabes, Bordecorex, Ermita de San Baudelio, Berlanga de Duero, Gormaz y San Esteban de Gormaz

Soria

Rello

Una vez que se entra en la provincia de Soria, el primer pueblo en el que merece parar es Rello. Sorprende encontrar un conjunto amurallado, como el de este pueblo, que está siendo restaurado en la actualidad. Su monumento más emblemático es el rollo jurisdiccional que preside la plaza y que servía para ajusticiar a la gente. No obstante, el paseo por las calles permite ver numerosas casas de otro tiempo y un pequeño castillo. Pueblo pequeño con mucho encanto.

Soria
Soria

Caltojar

Tras Rello, la siguiente parada debería ser Caltojar.  Tiene una iglesia románica, dedicada a San Miguel, bastante interesante. En la entrada hay, además, una ermita que se está restaurando y que sorprende por la ordenación de los tres tejados. El pueblo tiene el atractivo curioso de los cuadros de Picasso reproducidos en las calles.

Soria

Atalayas árabes

Saliendo de Caltojar camino de Berlanga de Duero, a la derecha hay una carretera que lleva a Bordecorex. Camino de este pueblo merece la pena parar en la atalaya árabe que está a la izquierda y que se puede visitar. Formó parte de una ruta de defensa-ataque musulmán que uniría Medinaceli con Berlanga de Duero Gormaz y San Esteban de Gormaz. Hay otra al otro lado del valle y se supone que había otra atalaya encima del pueblo.

Soria

Bordecorex

En Bordecorex, paseando por el pueblo, hay que ver algunas casas del siglo XVII, la Escuela Museo (para lo que hay que pedir la llave en el bar que está al lado) y el ábside de la iglesia de san Miguel (no la ermita del centro del pueblo, que no está mal y desde la que se llamaba a cendera, los trabajos comunitarios), que es del siglo XIII. Un pueblo que llegó a tener unos 300 habitantes en el siglo XIX. 

Dicen que aquí murió Almanzor en 1002, de regreso a Medinaceli, tras la pequeña razzia en la que resultó herido.

Es un punto excelente para hacer rutas en bicicleta, ya sean por caminos llanos (como los que van a Barca o a Fuentegelmes) o de subida, como la que va a Baraona.

Soria
entidades locales, contratos y planificación
encargos a medios propios

Ermita de San Baudelio

Volviendo a la carretera que une Caltojar con Berlanga de Duero; la siguiente parada es la ermita de San Baudelio, del siglo XI, mozárabe; con unos frescos luminosos que combinan los motivos religiosos (como los que están en el ábside -San Baudelio y San Nicolás de Bari) con los profanos, posiblemente de inspiración árabe.

Es la ermita de la cual salieron expoliados 23 frescos; tras una venta muy peculiar a un marchante de arte estadounidense por 75.000 pesetas en el año 1922, en una operación ratificada por el propio Tribunal Supremo, en Sentencia de 12 de febrero de 1925; a pesar de que habían sido declarados Patrimonio Histórico. Parte de las pinturas están en el Museo del Prado después de un canje -con el ábside románico de la iglesia de San Martín de Fuentidueña (Segovia) producido en 1957-. La otra parte sigue en EE.UU., en el Fine Arts Museum de Boston y en The Metropolitan Museum of Art -The Cloisters- de Nueva York. El centro de interpretación de la ermita se encuentra en Berlanga de Duero.

Tiene, además, una necrópolis visigótica colindante con la ermita.

Entre la ermita de San Baudelio y Berlanga de Duero hay unos restos curiosos del Convento de Paredes Albas.

Soria

Berlanga de Duero

En Berlanga de Duero, Municipio del que fuera Alcalde el Cid, es el Municipio que actúa como centro de la comarca. Es el pueblo del que es originario Fray Tomás de Berlanga, el descubridor de las Islas Galápagos y que trajo el caimán en prueba de su descubrimiento. 

Es un Municipio que merece la pena visitarlo, ya que dispone de muchas cosas de interés, como la Plaza Mayor, la Calle Porticada, el Castillo amurallado, la Colegiata (con la que se suprimieron las diez capillas que existían con anterioridad y que tiene en su interior el ardacho, caimán disecado, de Fray Tomás), la Puerta de la Aguilera, el Palacio de los Marqueses de Berlanga, el rollo gótico, la Casa Señorial y la Ermita de la soledad.

El castillo, ahora restaurado gracias al 1% cultural, es en realidad un doble castillo, medieval y renacentista, asentado sobre el originario construido por los árabes. Pese a su impresionante conjunto defensivo nunca entró en combate, ya que su desarrollo es posterior a la derrota de los árabes.

De Berlanga de Duero se puede ir a las ruinas arévacas de Tiermes, una ciudad celtíbera donde se conservan bastantes restos y una ermita románica porticada.

Soria
Soria

Gormaz

De Tiermes el siguiente punto de la ruta es Gormaz, donde se encuentran los restos amurallados de la fortaleza califal, una de las pocas árabes que hay en la Península, del siglo X, bajo el reinado de Al-Haquem II sobre los restos de un anterior castillo cristiano o árabe.

Además, el pueblo cuenta con un rollo, un puente sobre el Duero de origen romano, y la antigua iglesia de San Miguel que tiene una curiosa placa conmemorativa. Tiene también pinturas murales.

Soria
Soria
Soria

San Esteban de Gormaz

Para finalizar, podemos llegar a San Esteban de Gormaz, declarado Conjunto Histórico-Artístico. Aquí se deben ver los restos del castillo, el Puente sobre el Duero y las iglesias de San Miguel y de Santa Maria de Rivero, ambas con unas galerías impresionantes.