Mujeres que no perdonan, de Camila Lackberg, es una novela escrita en el apogeo del movimiento #MeToo y que aborda las situaciones en las que surge y se puede desarrollar un sentimiento de venganza por parte de las mujeres que padecen una situación de maltrato por parte de sus parejas masculinas. 

Ingrid, Victoria y Birgitta, tres mujeres de diferentes edades, origen y posición social se encuentran en esta situación, y, gracias a las redes sociales son capaces de generar una venganza en la que, aparentemente, no pueden ser encontradas. Una venganza elaborada, que ha de adaptarse a una situación cambiante. 

Aparentemente una buena trama, despachada en una novela breve.

Camila Lackberg ha hecho, en mi opinión, una faena de aliño. Si el deseo del lector es encontrar una novela fácil, de trama poco elaborada, directa, desde luego es el libro que debe leer en este momento. Un libro perfecto para leer en el metro, para escuchar en el coche mientras se va al trabajo, en donde es posible reengancharse fácilmente si se pierde el hilo.

Si todo lo anterior le deja con una sensación de falta de elaboración del libro y de que le parezca un libro algo oportunista (y poco original) en el contexto de la campaña #MeToo, que las tramas están poco desarrolladas, que la tensión la ventila fácilmente y que, incluso, los crímenes son demasiado fáciles,  entonces debe buscar otra opción.

La verdad es que las dos novelas que he leído de ella me han dejado la sensación de que es una autora sobrevalorada. No está a la altura de los grandes autores de la literatura negra escandinava ni de Mankel, ni de Nesbø y tampoco de nuestra incógnita Mola. Sin embargo, es una autora de éxito. Aunque, como he señalado, me parece una autora con más prestigio del debido, no niego que para lectura de la siesta veraniega puede ser una opción válida.