Título: La red púrpura (Inspectora Elena Blanco 2)
Autor (es): Carmen Mola
Sello: ALFAGUARA
Fecha publicación: 04/2019
Idioma: Español

De nuevo llega al blog la reseña de un libro de Carmen Mola, el segundo y hasta ahora el último: La red púrpura. Un libro que está vinculado al anterior, La novia gitana, con el que comparte muchos elementos, y que componen el segundo eslabón de la serie de la Inspectora Blanco.

La trama que se puede contar es bien sencilla: el descubrimiento de un cadáver en Gran Canaria abre la puerta a una investigación sobre una red que opera en internet produciendo espectáculos violentos cuya visualización requiere el desembolso de fuertes cantidades de dinero.

Es, inicialmente, una novela sobre un aspecto de la dark web: el intercambio de archivos que contienen escenas violentas. Escenas que se pueden ver en streaming y en videos con los que se trafica. Esa es la red púrpura, que aparece descrita de forma limitada en el libro. Pero a partir de ahí, es una novela sobre el juego, el turbio de los bajos fondos y el de los chalets de lujo en los alrededores de Madrid. Es una novela sobre menores secuestrados a los que se obliga a toda clase de comportamientos, incluso el asesinato. Aquí la imaginación y el conocimiento de la autora parecen mucho más desarrollados.

Aquí no hay exaltación de la violencia, como en la anterior. Hay violencia, sí, incluso podríamos decir que hay mucha violencia, pero el elemento central con el que juega la autora es el del sentimiento de los protagonistas y, en particular, como repercute en sus comportamientos. Es una novela sobre la tensión, sobre su generación y, sobre todo, sobre su gestión tanto desde la perspectiva de la policía como desde el criminal como la de las víctimas. De hecho, la escena final resolutoria del caso, sólo se explica desde una perspectiva sentimental.

No es, en definitiva, un libro en el que la autora se recree en la violencia, como hizo en las escenas de los gusanos barrenadores de La novia gitana, que tanto pudieron alterar a algunos lectores.

La autora se acerca a algunas tramas escandinavas que combinan la complejidad del caso y un drama personal profundo de quien protagoniza su esclarecimiento. La resolución del caso conlleva la resolución del gran conflicto de la protagonista, la inspectora Blanco. La solución que propone la autora, vista magistralmente en la serie de novelas de Jo Nesbø del comisario Harry Hole, que abre la puerta a una tercera entrega, en donde ella no dejará de tener una vinculación sentimental extrema con su trabajo. Un dato que no siempre resulta sencillo de gestionar.

Las segundas novelas son siempre más complejas que las primeras, sobre todo si han tenido un éxito rotundo como el que tuvo Molas con “La novia gitana”. Reto de calidad y de permanecer en el primer plano de los lectores. Podemos decir que ha superado el reto en “La red púrpura”. Un reto que debe mantener para siguientes entregas, ahora sin premura.