Drones: elementos para una regulación en el futuro. Las aeronaves no tripuladas, esto es lo que coloquialmente se conoce como “drones” son un exponente de la evolución actual de la técnica y la economía. La multiplicidad de utilidades, que van del transporte y distribución de bienes al análisis de fincas agrícolas, pasando por la extinción de incendios o el análisis de un terreno para  la realización de actividades arqueológicas, el ámbito de actividades que se pueden desarrollar es amplísimo.

Drones: elementos nueva regulación

Esto es lo que justifica que el desarrollo de actividades a través de drones está sometido a numerosos controles. Controles que afectan al piloto, a la aeronave, al plan de viaje de la aeronave, al uso del dominio público radioeléctrico, los hipotéticos que se deriven de la utilización de drones en zonas de protección ambiental  y aquellos otros elementos complementarios que se vinculan a la actividad que se desarrolle.

En el derecho español tenemos una regulación insuficiente. Una realidad que se deriva de que la actual, contenida en el artículo 50 de la Ley 18/2014, de 15 de octubre, de aprobación de medidas urgentes para el crecimiento, la competitividad y la eficiencia. Un precepto que se considera de naturaleza provisional, en la medida en que la norma se deberá aprobar un nuevo Reglamento, que derogar el contenido del precepto. Algo que, a la luz de la regulación general de la Ley 39/2015, de Procedimiento Administrativo Común, deberá ser puesto en tela de juicio ya que el establecimiento de autorizaciones requiere norma con rango de ley.

En todo caso, se trata de un precepto clásico que ha sido muy bien analizado por Manuela Mora. A lo señalado por ella me remito ya que poco novedoso se puede señalar.

Ahora bien, a partir de aquí conviene señalar algunos aspectos de lo que debería venir en el futuro sobre la regulación de estos artefactos, teniendo en cuenta los grandes avances técnicos en esta materia.

De entrada, la necesidad de que en el ámbito europeo se avance con mayor intensidad en la integridad e intensidad de la armonización. Es preciso tener en cuenta, además, el hecho de que parte de los fabricantes no son de origen europeo, lo que obligará a una integración mayor a esfera global. Esto permitiría, además, eliminar la diferenciación entre normativa española y europea en función del peso de la aeronave, que es uno de los elementos esenciales de la regulación. La normativa española es sólo para los más livianos.

En segundo lugar, la cuarta revolución industrial nos conducirá a modificaciones importantes en el uso de los drones, manifestado especialmente en que, más temprano que tarde,se sustituirán las aeronaves no tripuladas no pilotadas a distancia, como ocurre ahora, por mecanismos en los que se produzca la  navegación electrónica, esto es, aquellos casos en los cuales el pilotaje se hace a través de algoritmos. ¿Están los poderes públicos en condiciones de regularlos?

En tercer lugar, la modificación del régimen de responsabilidad como consecuencia del dato anterior, en donde el fabricante y su software deberán asumir responsabilidades complementarias. Tengamos presente que la responsabilidad del piloto desaparece en el momento en que es una figura que deja de existir.

En cuarto lugar, hemos de tener presente que una de las grandes preocupaciones que provocan los drones, la privacidad, tendrá numerosos riesgos que afectan al funcionamiento de las Administraciones Públicas, dado que constituirán en un instrumento esencial para la ejecución de las políticas de seguridad. La posibilidad de conocer información complementaria que esté cercana a la que esté buscando la policía es un riesgo real. Algo que tendremos que complementar con las preocupaciones que suscita el mercado global de datos personales a los que he hecho referencia en otra ocasión.

En quinto lugar, aunque pueda resultar extraño en el contexto de este post, habrá que analizar si las normas de lo que se puede considerar “derecho de la guerra” incluyen todos los supuestos de utilización de las aeronaves no tripuladas. Tengamos presente que este sector del ordenamiento tiene una cierta antigüedad que impide que los aspectos de los drones queden incluidos. Y no podemos olvidar que, en la actualidad, es uno de los más utilizados en los numerosos confctos para evitar los daños a los soldados propios.

Drones: elementos para una nueva regulacion

Estos son los aspectos sustanciales de la intervención en el Congreso de Derecho aeronáutico que se celebró en la Universidad Complutense de Madrid en junio de 2017